El partido más importante disputado jamás por la selección española tendrá solo 96 horas de vida. Por fortuna, la victoria en semifinales ante Alemania nos brinda la posibilidad de doblar la apuesta y hacer saltar la banca. ¿Campeones del mundo? ¿Por qué no? La Roja va de menos a más y su juego ha terminado por convencernos gracias a esta sin igual combinación de estética y solvencia.
Por mucho que queramos controlarla, la euforia se ha disparado en las calles de todo un país que sueña con llegar a lo más alto. Hay motivo.
Y viva los seguidores. Buena foto de los integrantes de FCC.