
La cita de Sudáfrica 2010 está tocando a su fin, y justo es decirlo, tampoco es que hayamos disfrutado de partidos de gran calidad. Ante la ausencia de fútbol de fantasía, la pasión por el juego ha venido de la mano de la igualdad y los resultados apretados. Los cracks que estaban llamados a deleitarnos, léase Messi, Cristiano, Rooney o Kaká, han pasado por el Mundial con más pena que gloria.
¿Por qué este torneo ha presentado un nivel tan pobre? ¿Quizá la influencia del ganador Mourinho sobrevuela sobre las estrategias de los técnicos? ¿Ha ganado la pizarra su batalla contra la improvisación y el talento? ¿No habéis echado en falta a esos futbolistas que se atreven con lo imposible?
Quizá Inglaterra hubiera sido diferente con Theo Walcott. A lo mejor Argentina habría tenido más criterio con Riquelme de director. Quién sabe si el lesionado Nani podía haber mejorado las prestaciones del errático CR7. Puede que Dunga se arrepienta de no haber convocado a Ronaldinho... Bueno, esta última cuestión se responde por sí sola viendo el perímetro abdominal que luce en la actualidad el que fuera, hace no tanto tiempo, mejor jugador del mundo.
Holanda tiene jugadores para estar arriba y llegará.
Italia se las va a ver canutas.
Alemania pecará de cambio de estilo de juego y lo pagará.
España ganará el mundial